Solía ser mi mejor
amiga… La jirafa.
Había
una vez un elefante que vivía cerca de la casa de una jirafa, todos los días el
elefante jugaba con ella, ellos pasaban las horas jugando y platicando acerca
de lo que les sucedía día a día.
Llego
el día en que ambos se convirtieron en “Mejores amigos”. ♥ Su
vida marchaba bien, hablaban de los problemas que tenían, jurando no contarle a
nadie. Llegó el día en que la jirafa conoció a una cebra, esa cebra parecía ser
de esos animales presumidillos, el elefante se sintió un poco incómodo al ver
la nueva amistad de la jirafa, el elefante y la jirafa ya no hablaban como
antes, ella prefirió a la cebra y fue así como terminó aquella promesa de
“mejores amigos”.
Autores:
-Miguel
Ángel Maldonado Benítez.
-Jesús
Emmanuel Sánchez Machorro.

La hiena y el lobo
La hiena y el león en
algún momento fueron amigos, en una ocasión que la hiena estaba esperando al
león, los changos que eran los más traviesos de la selva, comenzaron a
molestarla y el león que estaba a lo lejos corrió a ayudarla, la hiena
agradecida, juro lealtad por siempre. En otra ocasión, ella platicando con la
serpiente se burlaba y hablaba mal a espaldas del león.
Autores:
-Luis
Fernando Ovando Beristaín
-Jesús
Arturo Robles Salazar
-Gabriela
Chávez Ramos
Demasiado tarde
En
un poblado a la orilla del mar, vivía un gato que tenía cierta obsesión por
superar los estereotipos del gato, aquel que sólo come, duerme, bebe leche y
observa a los ratones ir y venir de extremo a extremo de la casa; así que
comenzó por atrapar muchos ratones, recorrer grandes distancias a máxima
velocidad, alimentarse sanamente, dejó de dormir doce horas al día, pero esto
no le fue suficiente, él no sólo quería deslindarse del papel de gato holgazán,
sino igualar las cualidades de otros animales y seres, primero le perdió el
temor al agua, tanto que hasta se daba sus chapuzones en la tina del baño,
después empezó a saltar grandes alturas y cuando logró cumplir éste reto, se
fue a los extremos de su locura e intentó volar y mientras descendía entró en razón
y recordó que era un gato y no tenía alas, pero el firme piso no lo escuchó.
Autores:
-Avelino
Gámez Sthefanya
-Luna
Velázquez César Iván
-Orea
Morales Linda Itzel

